Fidelización · 4 min de lectura
Cortesías que cuestan poco y tus clientes recuerdan
Ideas de cortesías por rubro que cuestan poco y tus clientes recuerdan, cuándo darlas y qué evitar para no regalar tu margen.
Equipo Fidelix ·
Cuando alguien cuenta que en tal café "siempre le dan algo", casi nunca habla de un gran descuento. Habla de la galleta que llegó con el café sin pedirla, o del cumpleaños en que no le cobraron el postre. Lo que se recuerda es el detalle, no el monto.
Para tu negocio es una buena noticia: la cortesía que más se recuerda suele ser de las más baratas de dar.
Qué hace que una cortesía funcione
- A ti te cuesta poco y al cliente le vale mucho. Lo ideal es algo que ya produces o tienes en el local, con un costo bajo para ti, y que el cliente pagaría con gusto.
- Sale de lo que vendes. Una muestra de tu producto le hace probar algo nuevo, y la próxima vez puede que lo compre.
- Se entrega en segundos. Si tu personal tiene que buscarla, pedir permiso o explicarla, en la hora punta no la va a ofrecer.
- Llega en el momento justo. La misma cortesía vale más en la segunda visita o en un cumpleaños que en un día cualquiera.
- Se nota que es para él. "Esto es por ser cliente de la casa" pesa más que un cartel de oferta para todos.
Ideas por rubro
| Rubro | Cortesía | Por qué funciona |
|---|---|---|
| Cafetería | Un alfajor o una galleta con el café | Acompaña lo que ya pidió y se sirve en un segundo |
| Panadería | Un pan dulce del día para llevar | Le hace probar algo que no suele comprar |
| Juguería | Un shot de jengibre o un jugo pequeño | Sale de la fruta que ya tienes lista |
| Barbería | Perfilado de cejas o de barba con el corte | Son unos minutos más de silla, y se ve en el espejo |
| Gimnasio | Una clase para que traiga a un amigo | Casi no te cuesta y puede sumarte un cliente nuevo |
| Tienda | Envoltura de regalo sin costo | Le resuelve un problema, y se acordará de ti la próxima vez que tenga que regalar |
| Consultorio o centro de estética | Una evaluación corta o una muestra de producto | Le da una razón para volver a una sesión completa |
Son un punto de partida. Lo que funciona en tu negocio depende de lo que vendes, de tus costos y de tus clientes, así que prueba una idea a la vez.
Cuándo darla
- En la segunda visita. El paso de la primera a la segunda visita es el que empieza la costumbre. Si en la primera le cuentas que en la segunda le espera algo, le das un motivo para volver.
- En su cumpleaños. Es el día en que un detalle más se nota.
- Cuando alguien deja de venir. A un cliente de siempre que no aparece hace un mes, un mensaje con algo concreto le dice más que un "te extrañamos".
- Cuando trae a un amigo. Dale la cortesía a los dos: al que llega por primera vez y al que lo trajo.
- Al llegar a la meta. Si tienes una tarjeta de sellos, el premio es tu cortesía más importante: que valga la pena y que se pueda alcanzar.
Lo que conviene evitar
- Regalar tu margen. Un descuento grande atrae gente, pero si se lo das a quien igual iba a comprar, solo dejas de ganar. Rinde más una cortesía pequeña que se recuerde.
- Enseñar a esperar el descuento. Si cada semana hay rebaja, tus clientes dejan de comprar los días que no la hay.
- Metas que no se alcanzan. Si el premio pide demasiadas visitas, el cliente siente que nunca llegará y deja de intentarlo.
- Letra chica. "Válido de lunes a jueves, de 3 a 5 p. m." convierte un regalo en una molestia. Si hay condiciones, que sean pocas y claras.
- Cortesías que nadie ofrece. La mejor idea no sirve si tu personal se olvida de darla. Que quede escrita en la caja y sea parte del cobro.
Cómo saber si funciona
Antes de cambiar nada, mira cuántos de tus clientes vuelven en un mes. Prueba una sola cortesía durante unas semanas y compara. Si vuelven más, y lo que regalas cuesta menos de lo que esos clientes gastan al volver, funciona. Si no, cambia la cortesía antes de abandonar la idea.
Para eso necesitas saber quién vuelve. Con una cartilla de cartón es difícil; con una tarjeta digital lo ves al día.
La mejor cortesía es la que tu cliente vuelve a buscar, y casi nunca es la más cara.